NUBES


 
Las  nubes están constituidas por un conjunto de partículas muy finas de agua, de hielo o mezcla de ambos, supendidos en la atmósfera. Las nubes se forman por condensación del vapor de agua existente en la atmósfera, lo cual da lugar a gotitas cuyo diámetro es del orden de las 20 micras, que se mantienen en suspensión debido a su escaso peso. Las causas de la condensación pueden ser de diversos tipos: enfriamiento por radiación, enfriamiento por advección, mezcla de masas de aire y enfriamiento por expansión adiabática, siendo este último el que provoca la formación de masas nubosas de mayor entidad.

TIPOS DE NUBES


A pesar de que no existen nunca dos nubes idénticas, la infinita variedad que presentan puede reducirse a unos cuantos tipos bien caracterizados y definidos, que pueden ser, con cierta práctica, fácilmente identificables por parte de los distintos observadores. La  actual clasificación internacional, de acuerdo con el Atlas Internacional de Nubes, publicado en 1956 por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) se basa en la existencia de diez tipos principales de nubes, denominados géneros, excluyentes entre sí. La mayoría de los géneros se subdivide en especies, excluyentes entre sí dentro de un mismo género, aunque hay especies que pueden pertenecer a varios. Estos 10 géneros son: 

Cirros   Cirrostratos   Cirrocúmulos   Altostratos   Altocúmulos
Estratos   Nimbostratos   Estratocúmulos   Cúmulos   Cúmulonimbos

 


 
Cirros (Ci). Son las que se presentan a mayor altura (generalmente se encuentran por encima de los 9000 m); aparecen individualmente en cualquier época del año. Su aspecto es de pluma, fibra o penacho. Debido a la altura a la que suelen encontrarse están formadas por hielo ya sea en forma de cristales o bien en forma de agujas. 
Volver al índiceVer fotografías

Cirrostratos (Cs). La altura a la que se encuentran es similar a la de los cirros. Tienen forma de velo, muy delgado, y habitualmente cubren la mayor parte del cielo. También están formados por finas agujas o filamentos de hielo dada su altura. 
Volver al índiceVer fotografías

Cirrocúmulos (Cc). Presentan formas de masas blanquecinas, globulares o escamosas que cubren gran parte del cielo. A menudo aparecen grupos de Cirrocúmulos formando rizos o bandas que cruzan el cielo dando el aspecto de "cielo aborregado". Es el tipo menos frecuente y es el resultado de la degeneración de cirros o Cirrostratos, con los que aparece asociados. Por la altura a que se presentan (como en los dos casos anteriores) están formados por cristales de hielo.
Volver al índiceVer fotografías

Altostratos (As). Son nubes que
se presentan en forma de capas uniformes, de tonos azulados o blanco-grisáceos, cubriendo grandes porciones del cielo.
El espesor de la capa de nubes depende de la altura a la que se ha formado; si son muy altas, prácticamente se confunden con los Cirrostratos; cuanto menor es su mayor será su espesor. Están formados por gotas de agua y cristales de hielo y por lo tanto son las que dan lugar a mayor porcentaje de precipitación, sobre todo en latitudes medias y altas.
Volver al índiceVer fotografías

Altocúmulos (Ac). Suelen tomar la forma de unidades globulares elípticas, que se presentan individualmente o en grupos. Pueden presentar sombras grisáceas en sus superficies inferiores.
Su estructura, que recuerda a un rebaño de borregos o masas algodonosas aisladas formando grupos, es un ejemplo clásico de altocúmulos globulares altos.
Volver al índiceVer fotografías
 

  Estratos (St). Es una capa nubosa gris y uniforme, sin forma particular que por lo general cubre totalmente el cielo. Es generalmente mas gruesa y oscura que la superior de Altostratos, que suele ir asociada por encima de ésta. Las nubes estratiformes a menudo resultan rotas y arrastradas por el viento resultando fragmentos pequeños e irregulares, denominados fractostratos o nubes errantes. 
Volver al índiceVer fotografías

Nimbostratos (Ns). Son nubes densas, de color gris oscuro, que se extienden a modo de capa irregular, sin forma, por debajo y alrededor de la que suelen flotar fragmentos nubosos desgarrados. Usualmente están ligados a precipitación continua, ya sea de agua o nieve. 
Volver al índiceVer fotografías

Estratocúmulos (Sc). Tienen forma de pesados rodetes o masas globulosas alargadas, dispuestas según largas bandas grises, y cubren gran parte del cielo. A menudo proceden del aplanamiento de otras nubes cumuliformes, que pueden estar dispuestas en bandas, o pueden desarrollarse como una prolongación de los altocúmulos que tiene lugar a una altura menor. 
Volver al índiceVer fotografías

Cúmulos (Cu). Son estas nubes majestuosas, ondulantes y blancas que tanto suelen aparecer durante el verano. Presentan típicamente una base plana y un espesor muy grande ya que se desarrollan hacia arriba en forma de cúpulas, coliflor o grandes torres. Los trozos de cúmulos, producidos y formados por la acción del viento sobre nubes cumuliformes mayores, se denominan fractocúmulos. 
Volver al índiceVer fotografías

Cúmulonimbos (Cb). Proceden de los cúmulos cuando estos han alcanzado un tremendo desarrollo vertical, en forma de torres, de modo que entre la base y la cima existen distancias de 3.2 a 8 km. Cuando llegan a alcanzar dichas alturas dan lugar a lluvia o chubascos. Cuando en su seno tienen lugar truenos y relámpagos se dice que tal nube es tormentosa, la propia nube suele llamarse cabeza de tormenta o célula tormentosa.
Volver al índiceVer fotografías

 

Otros fenómenos meteorológicos

Amaneceres   Arco iris   Cencelladas   Halos   Nevadas   Sequías   Tormentas